Ayer nos dedicamos a hablar de la prudencia, en cuanto a no agitar demasiado las banderas de los bits para que no ocurra aquello que ocurrió en el año 2001, y salir de esta ficción.
En efecto, habíamos estado 3 años diciendo que el eGobierno sería una fuente de liberación y apertura de estructuras, procesos, procedimientos y métodos que contribuirían a una mayor aceptación social del disenso, y pasados 12 años, seguimos diciendo que “promete” pero aún no cumple.
Encontré por otra parte, además del comentario y link al blog de Andrés, un excelente y minucioso artículo que habla de “la fatiga del eGobierno” en el que hace referencia de acuerdo a mi interpretación, al hecho de las apuestas electrónicas desconectadas de la realidad, o al menos de los resultados producidos, en parte esto se debe a entidades que han recomendado estrategias inconducentes y miméticas.
Hay cuestiones cruciales que aún no son abordadas, ni lo serán en breve (para que nos vamos a mentir), que tienen que ver con la íntegra organización de la estructura social. Sin embargo, valen las reflexiones que resumen la desconexión.
A lo dicho en apuntes electrónicos quisiera agregar:
1) El liderazgo necesario (político y funcionarial) en la gestión pública tiene que ver con la convicción de que modernizar no es ser moderno, debe ir más lejos, debe pensar en la sostenibilidad de un proyecto de largo plazo. Hasta hoy encontramos solo palabras. Esto es lo que hay…
2) El cambio de la estructura organizacional es una decisión política. La tecnologización no supone per se cambio alguno, o peor, institucionaliza la cultura extendida para perpetuarla.
3) Si el eGobierno ofrece resistencias, es debido a que la parcialización de acciones están desconectadas de una estrategia global de índole autóctona, la mimetización de lo hecho en otros lugares no siempre es el mejor camino.
4) Persiste aún una visión alejada de los valores públicos que deben sostener las organizaciones, por su objeto, por su misión y sus fines, que van más lejos de la eficacia y clientelización de ciudadanos, algo que gana adeptos día a día y sigue sin aclararse por completo.
Coincido totalmente con Andrés, el factor humano sigue siendo el factor de cambio, dado que ayer mismo lo decíamos, el factor humano está desconectado de una estrategia inclusiva. Además, es nece3sario alertar que la institucionalización de cambio debe acompañarse de un marco legislativo y por tanto, no creernos que cambiamos algo que ningún liderazgo tiene coraje por cambiar..
Pretendemos administraciones abiertas, participadas, pero seguimos sin dar lugar efectiva a la voz, la deliberación y la información mínima que permita la participación. Y está claro, aún nadie nos ha llamado para decirnos cómo lo hacemos, nos han llamado para decirnos hagan algo siempre que no se salga del control que persiste las estructuras, y cuando no, han llamado a los amigos que están siempre ahí para cambiar algo sin que ello permita, asome o requiera un cambio.. amigos son los amigos, o no…















Información Bitacoras.com…
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[...] This post was mentioned on Twitter by eGobierno, eGobierno. eGobierno said: Última entrada eGobierno: Fatiga del eGobierno http://bit.ly/2qUdgG http://www.neocivis.es/?p=541 [#ogov] [...]
[...] continuar hablando de la ficción y la fatiga del eGobierno, no podemos dejar de observar que existen causas muy puntuales de redundancia y alertas que [...]
Me moviliza a compartir una opinión los más de 30 años de trabajo en la administración pública, desde un nivel técnico con algún grado de incidencia por acción u omisión en las sucesivas gestiones de gobierno de mi provincia, La Pampa.
También por la participación desde 2006 en el Consejo Federal de la Función Pública. En particular como representante de mi provincia y Coordinador Federal de Gobierno Electrónico desde comienzos de 2008.
El hecho de estar y participar me hacen tan responsable como a cualquier otro funcionario de este país. He ido reflexionando sobre el porque de nuestras incapacidades para pasar de la etapa de diagnóstico, a la de diseño y ejecución de planes, programas y proyectos, en este caso en particular los concernientes a la modernización de las administraciones públicas, el uso desarrollado de las TIC, para alcanzar así estadios de Gobierno Electrónico.
Argentina es un país subdesarrollado o emergente. Esto conlleva que:
Vivimos en una comparación permanente con las culturas desarrolladas, lo cual hace descender nuestra autoestima a niveles muy bajos
Poseemos una baja capacidad de adaptación al mundo
Tenemos un bajo grado de aprendizaje
Buscamos soluciones que no podemos implementar
Tendemos a estereotipar las conductas
Tendemos a evitar confrontar la realidad
Expulsamos a los marginales, que por un lado son los que no pueden obtener su subsistencia, y por otro los que se adaptan dinámicamente a la realidad (es decir científicos y mentes educadas y preparadas)
La opinocracia es nuestro sistema de información
La baja autoestima y capacidad de adaptación al mundo, unido a un bajo grado de aprendizaje nos hace caer en la tentación de evitar confrontar la realidad. De allí a construir falacias en todos los niveles, y fundamentalmente el los altos e incidentes hay sólo un paso. Que lamentablemente lo damos todos los días.
Las falacias no son errores del razonamiento, son conductas funcionales para afirmar creencias o necesidades.
Las falacias son mentiras no consientes que se sostienen en una ética basada en las intenciones y no en los actos.
Hay cuatro elementos que condicionan las falacias:
La capacidad de razonamiento
La capacidad de relacionarse emocionalmente
La capacidad de elaborar frustraciones
El estilo y estereotipo estratégico desde el cual el individuo aborda la realidad
Por ello encontramos en el mundo culturas que se las considera poco veraces. Estas culturas anteponen las intenciones, a los actos.
Porque? Porque las falacias permiten la evasión de la realidad que no se puede enfrentar con una autoestima baja, con soluciones inadecuadas e impracticables, con pan para hoy y hambre para mañana. No nos olvidemos que las penurias del presente son la retroacción de supuestas excelentes ideas llevadas a la práctica, apenas ayer.
Las falacias son un círculo vicioso de pensamiento acción que lleva a la disfuncionalidad, la marginalidad y la destrucción de quien la aplica.
Todas estas causas-consecuencias de nuestro subdesarrollo alimentan cotidianamente nuestra cultura. Entre otras limitaciones nos impiden la planificación estratégica de mediano y largo plazo, entender y gestionar la complejidad, usar correcta y racionalmente las tecnologías, darnos cuenta que necesitamos información, y saber cual es, donde esta, como procesarla y distribuirla con responsabilidad y transparencia.
Esto nos deja una vez más parados en el anden del cortoplacismo, la demagogia y el populismo, justificándonos y echándole la culpa a un tren que sin detenerse se dirige hacia el futuro.
Futuro en el que sólo somos espectadores de un devenir de los tiempos.
Se han mostrado eficaces contra este estado de situación:
La educación, es decir los sistemas educativos que potencien el desarrollo del pensamiento que deseche las falacias del subdesarrollo.
Un pensamiento que permita la dinámica sintonía de nuestra cultura con el mundo, y que intente y se suba a ese tren en movimiento. Todos los días.
El subdesarrollo es antes que cualquier otra cosa un estado evolutivo de la mente.
A esto debemos agregarle la incapacidad o mínima capacidad de los sectores administrativos (profesionales o idóneos) involucrados en la gestión política de un Estado de dialogar con los sectores políticos de la gestión, comprender su lógica de gobierno, su apremio por los tiempos que se esfuman, por la urgencia social, por su tentación a crear falacias.
Cargo la responsabilidad sobre el sector al que pertenezco, por eso, y porque además somos los que transitamos regularmente de gestión en gestión.
Siento que integro una cultura subdesarrollada, pues aún excluimos y expulsamos a unos y otros, aún comprometemos intenciones y no lo que es factible, aún preferimos y practicamos la opinilogía, aún le hechamos la culpa a los demás, aún sólo son buenas nuestras ideas, aún pensar distinto y asumir posiciones criticas es ser enemigo.
Nota: Los contenidos forman parte de lecturas, e incorporan texto explicito de autoría de Peter Belohlavek
[...] La fatiga a la que se expone el gobierno electrónico es exponencial, tanto mayor sea la agitación de la bandera e insignificantes las apuestas concretas, tanto como reducidas a la mera administración de recursos, cuestión habitual, normal, fundamental y evidente en toda organización social y en todos los tiempos, desde los clubes de barrio a las multinacionales. [...]
@Dante Moreno: Desde ya es un privilegio que Ud. escriba un comentario en el blog y además que coincidamos mutuamente en el diagnóstico que dá sobre Argentina. Creo que si podría agregar algo a su extensa exposición, es que no podemos dejar recaer las responsabilidades en los funcionarios, la fuente de respaldo del eGobierno es política, no administrativa.
Si bien el liderazgo es compartido, las decisiones son de las sucesivas gestiones. Y cada una adopta aún con dificultades, sus propias ópticas, estereotipos y objetivos.
En lo personal creo que la pérdida de rumbo es generalizada, y que Argentina con sus más o menos avanzó con la gestión de Juan Manuel, al menos en orden y diagnóstico (ud. sabrá mejor que yo, su vivencia es diracta, la mía tiene la lontananza del océano mediante).
Respecto de Ud., se quién es, se que es una persona comprometida con el buen tino en el sector de la AAPP, y espero continue con sus comentarios enriqueciendo este blog, el cual hoy se viste de orgullo por haber motivado su ateción.
A su disposición y esperando coincidir en algún momento o proyecto, para conocerle personalmente a quién hace más de 5 años sigo en sus alocuciones.
Gustavo
neocivis.es
[...] No hay en un gobierno electrónico que se precie como evolución conductiva en una jurisdicción un régimen de derecho declarativo, ya que el derecho declarativo es una característica efectiva de los sistemas que pretendemos evolucionar. [...]
[...] de la necesidad de los destinatarios, multiplica la insatisfacción, y además produce rechazo, resistencias y mala imagen a las acciones que se ponen en marcha desde la perspectiva del [...]
Estimado Gustavo
Gracias por tener la paciencia y deferencia de dialogar. Su trabajo me genera coincidencia, y expectativa su interes de coincidir en alguna actividad.
Conciente de la extrema largura del post, y corriendo el riesgo de dejar incompleta la idea convocante, corte abruptamente la pintura de mi parcial percepción de lo que nos pasa.
La carga de responsabilidad es cierto que esta en quienes asumen la conducción política. Ellos se han propuesto y han sido legitimados por el voto. Han sido investidos de autoridad y detentan el poder del Estado. Pero los temas que hablamos aquí no integran las agendas de gobierno, y si lo hacen suelen cumplir la función de marquesinas de colores. Aunque hay muchos compromtidos y bien intencionados.
Pero quienes, y que, pueden hacer algo para minimizar la ceguera paradigmática, el analfabetismo informacional, el realismo mágico de la genialidad espontánea, los desencontrados intereses con el interes común y el bien general. Allí sigo pensando que no hemos sabido construir puentes, entretejer diálogos, derribar compartimentos……. comprendernos, y en especial comprenderlos. Porque esto es necesario para diseñar estrategias, pero es ademas una responsabilidad humana ineludible.
El espacio de reconstrucción de la gestión publica nacional y federal que disfrutamos desde 2006 al presente tiene como uno de los cimientos y arietes a Juan Manuel. Su profunda convicción, conocmiento y acción, generan adhesión. Pero no alcanza, a nuestro pesar. Los molinos son gigantes verdaderos.
Esto debe estar más arriba, más abajo, a lo ancho, en lo profundo y en serio.
Sin liderazgo político real, sin modernización de los modelos, normas, técnicas y procesos de gestión pública, sin apropiarnos desarrolladamente y racionalmente de las TIC, sin visionar los nuevos paradigmas y domarlos para que sean funcionales a nuestra medida y posibilidad, sin carrera pública, sin personal capacitado, sin recursos a la medida del desafío, sin incluir a la sociedad, las empresas, las universidades …..la fatiga terminará en ahogo.
Tengo esperanzas y optimismo, aunque ambos post contienen la catarsis del inicio.
Un abrazo
[...] Aún cuando los mecanismos intenten disminuir un mal estructural, éste permanece en las paredes, a no ser que las paredes sean destinadas a una operación de limpieza profunda. La disgregación que el gobierno electrónico tomó a inicios de la presente década ha influido mucho en esta cuestión trascendente de la transparencia, creando fatiga.. [...]
[...] etiquetas como las alertas en google advierten ya cada semana de innumerables acciones, las cuales no logran que el ciudadano sienta inquietud respecto de esta problemática que aún cuando no la perciba, le [...]