Quizá el motivo del cuestionamiento y descrédito institucional ante el fagocitado éxito de participación digital, pertenezca al mundo real, es decir, al que todavía el simbolismo no logra desentrañar, convencer, ni las métricas no alcanzan a representar…
Parlamentarios electrónicos
Tenemos “e” y gobierno, “e” y parlamentos, “e” y populismo, “e ” indignados y además una fe ciega en que aparecerán las “e” soluciones.
La burbuja tecnológica se embebe de fascinación
La burbuja tecnológica se embebe de fascinación, con artilugios en formas de engaño (como toda burbuja!) y un ingenio de la asimetría de la información, que sostiene la temporalidad al máximo posible de cuanto oculta. En definitiva, el valor real y el potencial, distantes de su teórica coherencia queda supra-valutado a fin de satisfacer el beneficio comercial de los distintos especuladores que intermedian en la creación artificial de escasez, mercados hipotéticos y necesidades eventuales.