Las acciones de gobierno sobrepasan en cuanto alcance y perspectiva, la tarea de la administración, ésta como herramienta de apoyo a las actividades de gobierno poseen el incalculable de valor de realizar mediciones para abordar el análisis estratégico.

La política entonces es en  este blog una materia de ciencia, y no una cuestión ideológica o partidocrática (dado que no constituye materia de interés aquí), pero si lo hacemos desde el punto de vista del análisis estratégico.

Me encontré una noticia que arroja alguna luz sobre las luchas y las contradicciones de lo que muchos definen “el Gobierno de 2.0“.

El caso de que Tom Steinberg de MySociety se transforme en asesor del Partido Conservador ingles, da muestras claras de la dirección que está tomando el gobierno electrónico hoy día.

Nos anticipamos en la visión con un post anterior al referimos a una pérdida de perspectiva en cuanto a la confusión reinante entre el 2.0 y el gobierno electrónico. El análisis meramente gerencial es irrelevante a los niveles estratégicos de la toma de decisiones, en cuanto centra su cometido en los procesos y no en la política de planificación estratégica.

No es casual ni el único caso, cita Andra DiMaio a Beppe Grillo (el más grande blogger europeo) como otro caso que intenta insertarse en los tradicionales estructuras de partidos de izquierda, dejando de lado la independencia que lo convirtió políticamente en lo que hoy es, un representante público.

Quienes emblemáticamente venían a innovar se inserten en la tradicional estructura de poder, raro y curioso. Un posible abordaje de paradigma de cambio es comprender que sin la persuasión social y un horizonte estratégico las necesidades de apertura se transforman en discursos y arengas, sin posibilidades de constituir eventos de cambio profundos.

La segunda vía de cambio posible es la existencia de un crisol de intrapreneurs dentro de la AAPP que empujen el proceso hasta elevarlo al nivel estratégico, sin embargo, para que pueda concebirse una estrategia semejante debe contar como requisito previo de esta masa crítica de intrapreneurs, cuestión que por lo visto no es muy esperanzadora.

Significa que la claudicación es consecuencia de la escasa fe en la fuerza o que el salto intenta apoderarse de las viejas estructuras para convertirlas, las mismas estructuras que les han cerrado, les cierran y les cerrarán las puertas. La notoriedad es mayor por el éxito mediático de estos personajes los pone más a la vista que al resto de bloggers que pululan por debajo de la estela de las estrellas. Hay más 1.0 en cuanto a voluntad de pertenecer a la estructura de lo que imaginamos.

Desde el realismo, es necesario comprender que no es posible lanzar una lucha en favor de la apertura total de la información pública, ni de pedir eficiencia cuando per se los servicios son deficientes desde su concepción. El verdadero ingrediente open es devolver al origen el poder de decisión en forma progresiva, lo cual significa ya un inmenso trabajo de sensibilización y de progreso.

Lo cierto es que existe confusión, lo reafirmamos, debido a que desde ámbitos de entorno al poder político y más precisamente desde sectores técnicos, se intenta relanzar la idea del 2.0 que lleva rondando desde 2006. Y no hay nada de malo en ello si la voluntad es más que agitar.

Lo realmente dañino, es que persista la acción de marketing por sobre la necesidad de cambios profundos, los cuales no se sitúan en los procesos sino en las esferas de planificación estratégica, que ocupa las sillas en todos los niveles de la AAPP, desde lo local a lo internacional.

En definitiva, la perseverancia de la ola 2.0 en promover acciones destinadas meramente a la “agitación propagandística” es más 1.0 de lo que existía antes de Internet, promueve la cosmética y más de lo mismo a privilegiar la innovación. Ya anticipábamos que son horas de definición.. a lo sumo se nos pasará el arroz…

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