La comunidad de blogs y los políticos al parecer no se llevan muy bien, aún cuando algunas empresas se empeñen en lo contrario o darles un premio, la verdad es que no comunican bien. Los políticos se han subido a la experiencia bloggers desconociendo la conversación pero intentando influir en ella.
No es casual que esto ocurra, ya que los blogs generalmente son externalizados, lo cual es lógico debido a la propia y abundante actividad política, pero ni siquiera son atendidos por los políticos, quienes como funcionarios públicos deben responder a los comentarios y preguntas de los bloggers, y lo hacen con permanentes evasivas dejando en claro que el “posteo” no tiene consistencia.
Pero eso no es todo, la peor situación se da cuando existen desaires a los bloggers, que como agentes sociales intervienen en la blogósfera posteando lo que se puede respecto de los políticos, ya que es un secreto a voces que en cada jurisdicción puede existir cierta forma de control sobre las opiniones con efectos secundarios sobre las actividades particulares de los bloggers…
Las dificultades más evidentes que encontramos en los políticos que se suben al blogs podrían ser:
1) No comprenden la conversación. Sus organizaciones no conversan, ejecutan acciones centralizadas y la conversación es distribuida.
2) Desconocen el medio. Los desatinos políticos se pagan caro, y los bloggers defraudados, aún cuando no puedan expresarlo con claridad en los blogs, lo hacen en sus redes..







