Si
una contribución sustancial y revolucionaria e innovadora en términos de transformación, debe introducir en la organización social el gobierno electrónico, será garantizar de forma efectiva los considerandos de la Declaración universal de los derechos humanos, como aspiración suprema.
A nivel de las jurisdicciones y en el ámbito de aplicación de sus normas, la libertad, la justicia y la paz como base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana, implica tener una visión suficientemente abarcativa de la sociedad, y no una mera porción de la misma.
Un gobierno electrónico debería constituir per se una evolución de la organización social y no un panopticon que suprima libertades en nombre del ejercicio del control. Evolucionar desde la organización pública hacia la sociedad, y la declaración universal de los derechos humanos podría inspirar las estrategias a fin de transformarlas en contributivas de una cooperación social hacia dentro de la jurisdicción y hacia afuera, procurando garantizar a las personas el uso pleno de sus libertades.






