La escasa claridad normativa y/o, la habilidad empresarial de saber ocultarla como los acuerdos tácitos y por tanto no ilegales, hacen que el reaseguro del cobro por servicios sea una verdadera ventaja competitiva. Pagarás, reza el mandamiento del mercado, y agrega, como sea..
El cobro electrónico de servicios se transforma en una exigencia a fin de asegurarse además del cobro, la imposibilidad de “estafa” por parte de los usuarios, quienes al parecer tienen la mala costumbre de estafar a las empresas y bancos (pobrecitos), cuestión que no ocurre en el reverso de esta relación.
Domicializarás tu vida y de ese modo, tus datos serán parte indisoluble de la BBDD global, donde podamos ofrecerte más servicios, aún a las 23hs. horas, sin importarles que estarás haciendo en tu casa.
Una estrategia genial: Mientras a los pajaritos les dicen que todo debe ser open, ellos son cerrados, y muy cerrados, a saber. Para obtener un servicio y domiciliar el pago de una empresa, ésta exige un “recibo de domicilialización de otra”, es decir un efecto arrastre, la primera te vende el servicio, siempre que pruebes que le compras a otras y tengas un certificado en el que conste que le pagas.












