Hipótesis: Si Facebook fuese un país virtual, con sus más de 300 millones de usuarios tendría realizada la tarea de virtualización de su gobierno, en efecto es una plataforma de gobierno electrónico inundada de aplicaciones útiles (e inútiles) para sus ciudadanos (clientes-usuarios les llama la empresa). Esta pequeña visión es para iniciar un recorrido sobre las dificultades y ventajas más evidentes que tiene un gobierno como plataforma, con un ejemplo práctico aunque hipotético.
En nuestra hipótesis tendríamos un cúmulo de ventajas que no podríamos desperdiciar, entre ellas la posibilidad de conectar en una ventanilla única todo el tejido de gobierno bajo la óptica de red social y con todos los ingredientes del 2.0:
1) 100% de conectividad en la jurisdicción Facebook. Todos los ciudadanos estarían conectados (government as a provider).
Leyendo el gran blog ayuda wordpress veo que a FernandoTellado de cyberprensa su amigo le avisa que la NASA apuesta por WordPress “Me avisa nuestro amigo Héctor Russo de una interesantísima página”.
WordPress ha adquirido una relevancia inusitada, tanto que la que la NASA, y en forma efectiva NASA Glenn Research Center utilizaWordPress en los sitios del centro de investigación, usando la plantilla que han creado al efecto.
Lo curioso es que la NASA haya considerado oportuno abordar un frontpage con WordPress y tu Ayuntamiento ni lo conozca, y así están las cosas. Hace unos meses un asesor de un cargo electo me lanzaba “Un blog no es una herramienta de participación válida en la puesta de eGobierno”, mejor es Facebook.
Mi sorpresa es que este “asesor” asesore a un cargo electo que legisla, decide y ejecuta acciones en el ámbito de NNTT, vaya resultados podremos obtener, no mejor que los que está produciendo la NASA concretamente. Debido a esto, creí oportuno lanza la noticia, para demostrar a muchos “asesores” que quizá exista la posibilidad equivocar la agitación con la producción de feedback en un espacio público (¡menudo problema limítrofe si los hay!).
El riesgo al que se ve sometido el sector público de continuar en la estrecha gobernanza es ampliar las disfunciones, las cuales se ven incrementadas por la inmensa presión desarrollada desde actividades del sector privado (incluidas del sector semi-público).
Mientras la ciencia política no se expresa con claridad o vehemencia al respecto, gran parte de la literatura se está escribiendo desde visiones economisistas y empresariales, impulsando una perspectiva centrada en un gobierno 2.0 management–centrica, convocando la figura del intrapreneurship desde dentro del propio sector público, en funcionarios y los políticos.
Este enfoque intenta persuadirnos que el verdadero empoderamiento de los ciudadanos pasa por la difulminación del gobierno en un híbrido compartido de datos en y con la WWW, donde el espacio público ocupa un porcentual de influencia, menor.
Estos proyectos se ajustan a la gestión de herramientas compartidas con especial facilidad en las denominadas redes sociales, las cuales (empresas privadas) tienen:
1) Aparente capacidad suficiente para captar la confianza de los ciudadanos,
2) Capacidad de satisfacer mediante sus repositorios la actividad digital de los mismos y,
3) Capacidad de preservar los datos que ceden a estas empresas.
Todos estos beneficios tienen además el incentivo de productividad que otorga el plus extra de eficiencia y eficacia de la gestión privada y sus managements, apartada de las limitaciones que el derecho público impone a las agencias del Estado bajo la lógica burocrática de fijar deberes y responsabilidades al rol de los gestores.








