Así llaman algunos hijos de los contribuyentes a nuestras funcionarias…
Funcionarias de choque, así podríamos denominar a aquellas mujeres, a las que la sociedad contrata sus servicios por medio del Estado, entre lo cuales no están estipulados los de soportar insultos, conductas irrespetuosas y el envilecimiento de su persona.
Mujeres expuestas a estas conductas que parten de una decadencia generalizada del trato humano, y en riesgo incluso, de agresiones mayores. Sin duda, no es más que un rasgo común de un occidente que aunque lo niegue u oculte, parece haber perdido la brújula.
Gran parte de las funcionarias, en toda la organización pública multinivel y de muchos Estados, en posición constante al contacto con la realidad social, el trabajo de campo y no precisamente de escritorios y despachos, ven sus motivaciones, sus trabajos, y sus estructuras de conocimiento, desparramados ante una tensión creciente, que proviene desde muchachos de institutos, como de sus padres, usuarios de los servicios públicos.
Mientras emergían hacia 1997 las andanzas de muchos novatos en Internet (me incluyo), pensamos que la organización marginal de alguna forma de opinión libre, plural, elevaría a la cúspide de la agenda pública, la deliberación sobre prioridades que se encierran en círculos más o menos permeables, políticos y sociales. Y todo ello, cuando la actividad social estaba cuestionada por una liberalísima y capitalista NGP que sofocaba todas las argumentaciones.
Instalada la Web Social, la masa crítica estaba en su punto, avanzaba, pero ingresaron las empresas de agitación, quienes trabajaban de agitadores, algo así como mercenarios virtuales que actúan como un ejército profesional. Objetivos, bombardeo, resultados…
La libertad de prensa se transformó en libertad de empresa, y en agitación de corrientes, a cuyos efectos pagados por partidos políticos con fondos públicos, es corrupción, por cuanto el beneficio es de una organización privada o semi-pública (social, pero no pública).
El lunes 14 de marzo, todo el mundo se enteró de la mala noticia que los georgianos padecieron el fin de semana. La provocación de la noticia, alarmó a la población, golpeados por la vecindad de la contienda bélica anterior con Rusia.
Lejos de las interpretaciones políticas, la sensación de crisis bélica es escalofriante. La responsabilidad social de este simulacro, de la información vertida, es de una escala alarmante. Si el negocio de los media debe funcionar como sea, lo están logrado!
La mediatización electrónica se transforma así en un eje de intermediación no exento de ética y responsabilidad social. Vemos que no solo de spam se plaga el entorno del gobierno electrónico, sino de intervenciones desafortunadas por múltiples vias, virtualizando sensaciones de miedo.
Las cuestiones técnicas dan que hablar, tanto como las definiciones. Lo cierto es que un excelente post de Ramiro Nahuel Pol explica su smotivos para oponerse al eVoto.
Desde ya nos sumamos a la mirada crítica, aunque con la reserva de puntualizar que en determinadas ocaciones podría resultar útil. La funcionalidad depende a cada proceso al que se aplica.
Ya expresamos con anterioridad nuestra oposición a la utilización del eVoto en una elección de alcances considerables. La mezcla de conceptos entre “gobierno abierto, electrónico y tecnología, sumados a técnicas, software y economía” continua siendo confusa.
El gobierno electrónico puede ayudar en los objetivos del milenio de las naciones unidas se transforme en una realidad. Quizá el enfoque excesivo en el factor de “servicios” que considera a los destinatarios meros clientes resulte escaso en esta dirección.
Considerando que los 6 objetivos del milenio emplazados entre 1990 y 2015 son a estas alturas difíciles de alcanzar, el indicador Global E-Government Index es insuficiente para reflejar la forma en que el gobierno electrónico ayuda a alcanzar estos objetivos.
La atomización de los índices en medir progresiones básicamente en servicios, deja una imagen técnica en desmedro de las propias estructuras de las sociedades democráticas. El cliente tiene derechos de consumidor distintos en las jurisdicciones, mientras que los ciudadanos una declaración universal de derechos humanos.
“Cómo desarrolla China el internet y la forma en que es manejado es asunto del pueblo de China”..
La cuestión Internet se ha sumado a desequilibrios de índole comercial, desacuerdos políticos y otros temas como derechos humanos que están afectando las relaciones entre la primera y la tercera economía del mundo.








